Quisiera ser optimista respecto a lo que nos espera pero no lo consigo. No veo la luz al final del túnel. Nos pondremos en manos de los mercados, que llevan tiempo tendiendo su tela de araña en la que no faltan amenazas sobre una posible ruptura de Europa, del euro, de todo lo que se menea a menos que se tomen medidas para calmar a ese monstruo insaciable e invisible que se disfraza de prima de riesgo, recesión, o gobiernos nacionales en manos de “técnicos” que no hacen ni más ni menos que llevarnos directos a nuestra ruina personal y social.
El título de este post lo he tomado de la traducción de una célebre canción de un grupo de rock de los de mi época, los Creedence Clearwater Revival. La canción es Long As I Can See The Light.
La letra dice así:
Put a candle in the window
’cause I feel I gotta move.
Thought I’m goin’ goin’
I’ll be comin home soon
long as I can see the light.
Pack my bag and let’s get moving
’cause I’m bound to drift a while.
When I’m gone gone
you don’t have to worry
long as I can see the light.
Guess I’ve got that travelin’ bone
’cause this feeling won’t leave alone.
But I won’t won’t
be losin’ my way
long as I can see the light.
Long as I can see the light, pero de momento no puedo.
Hay algunas fotos que más que por la calidad técnica más o menos conseguida las recuerdo por la dificultad en hacerlas. Esta es una de ellas, está hecha con un zoom de 200 mm, a pulso, con poca luz y en una buena pendiente que, rodilla en tierra, casi me hace caer al agua del río que pasaba por allí. Como para no acordarse.
P.S. Dedicada a Javi que demuestra en tantas fotos su amor por la naturaleza.