Elogio del bicho raro

Los biólogos estamos acostumbrados a clasificar. Clasificamos animales, vegetales, bacterias, células, virus… Y para ello usamos distintas características de las cosas que clasificamos para determinar si entran o no dentro de una categoría predefinida por nosotros. En la especie humana pueden encontrarse varias subcategorías, pero hay una de ellas que no ha sido, a mi modo de ver, suficientemente valorada: el bicho raro.

Eres un bicho raro si cuestionas lo que otros dan por aceptado. Por ejemplo, la monarquía. Hace poco escuché a Gregorio Peces-Barba hacer una buena defensa de la monarquía parlamentaria. Sus argumentos parecían sólidos y dignos de tener en consideración. Por un momento me hicieron dudar: ¿será que yo no he entendido las ventajas de la monarquía? Pero nadie me va a convencer de que por muy útil que sea y lo muy unificador que en estos momentos sea la figura del rey, un sistema que identifique a los miembros de una familia como los sucesores en la jefatura del estado sin preguntar al ciudadano si le parece bien en cada caso, sea un sistema que me parezca justo. Yo no lo comparto. Como persona nadie es menos que yo y nadie es más que yo.

Eres un bicho raro si no estás de acuerdo con la opinión de la mayoría. Por ejemplo, si no compartes la opinión de los que dicen que el discurso de que hay que redistribuir la riqueza está obsoleto. Veo con un poco de desilusión que dirigentes de Izquierda Unida hablan de economía sostenible y de unos cuantos tópicos modernos para intentar atraer votos de jóvenes con cierta conciencia de que hay que mejorar el mundo. No soy experto en mensajes electorales ni pretendo dar lecciones a nadie, pero me parece mucho más directo decir una y otra vez que unos pocos lo tienen casi todo y todos los demás casi nada. Que las multinacionales son las que siempre ganan (y las españolas también). Que son los especuladores los que han conseguido que el litro de leche suba más de un treinta por ciento en un año. Y así con todo. Sencillamente no es aceptable. Y hay que cambiarlo. Mientras que los partidos políticos de izquierda (y no me refiero a los socialdemócratas, que no espero de ellos que sean los propulsores del cambio) no consigan presentar alternativas a aquellas lucha de clases y revoluciones proletarias que quedaron relegadas a la historia del siglo veinte, no podremos soñar con un mundo mejor. Seremos minoritarios, sí, pero las verdades son las que son.

Eres un bicho raro si no compartes los gustos de la mayoría. Por ejemplo, si te gusta más Aretha Franklin que Rosa, o Frank Sinatra que Bisbal o Alejandro Sanz. Eres un bicho raro si te fastidia que hoy día todos se digan artistas. De un escritor se dice que es un escritor, y lo mismo de un pintor y de un músico. Pero, ay, cualquier cantante de canciones de otro se llama a sí mismo artista. Y quiere tener éxito (o sea ganar dinero) y que se le reconozca. Porque no apreciarlos o reconocerlos o cuidarlos (por ejemplo haciendo copias privadas de sus canciones) es poner en peligro la cultura. Soy de la opinión de Bertolt Brecht quien creo que dijo en su momento que “toda cultura es una forma de opresión“. La cultura es opresora cuando impone sus cánones (y no me refiero al famoso canon digital, je, je), porque es entonces cuando hace muy difícil que creadores con talento naden contra corriente y manifiesten su singularidad. Pero, por favor, no confundamos cultura con industria, sea discográfica o cinematográfica, que son las que más dinero ganan con eso que nos quieren vender como acceso a la cultura.

Eres un bicho raro si esperas que los demás te traten como tú los tratas a ellos. O si esperas que te valoren por lo que eres. O si esperas que las relaciones humanas no estén llenas de mezquindad.

Si compartes algunas de estas características (no hay que compartirlas todas y por supuesto hay bastantes más, pero las dejaremos para otro día), entonces eres un bicho raro. No eres el patito feo, y puede que otros tampoco vean en ti al cisne del cuento, pero para mí mereces la pena.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s