Nevermore

Un comentario de Arias a un artículo anterior me hizo recordar la palabra nevermore, es la que una y otra vez repite el cuervo del poema de Poe -no es que Poe no escribiera más poesía, pero desde luego este poema es el más conocido-. Voy a confesar algo, aun a riesgo de parecer pedante (y comprendo que cualquiera pudiera pensarlo de mí, yo lo haría de otro): había leído el poema de Poe en su versión original, en inglés, y nunca llegué a leerlo en español. Me parecía bastante difícil de traducir, y en todo caso pensaba que al traducirlo se perdería todo el sentido del ritmo que Poe había procurado darle. Así que cuando vi lo que había escrito mi comentarista más asidua, Dijo el cuervo…”nunca jamás”, me acordé del Quoth the raven, “Nevermore.” de Poe y pensé que yo habría traducido nevermore por nunca más en vez de nunca jamás. Cualquiera de las dos traducciones es correcta pero no me imagino a un cuervo diciendo nunca jamás -para hacerse una idea puede uno intentar imaginarse a un loro, que será más sencillo, decir una cosa o la otra-.

Y como los pensamientos vuelan con rapidez, inmediatamente pensé que ‘nunca más‘ tiene para nosotros unas connotaciones especiales. Para empezar fue el nombre con el que se conoció al informe Sábato que nació de la comisión presidida por el escritor Ernesto Sabato para esclarecer las infamias que se habían producido en Argentina durante la dictadura militar. En él se detallaban los secuestros, las torturas y desapariciones que se habían cometido bajo el amparo del régimen militar que presidió ese país entre 1976 y 1983. Todavía recuerdo la cara de Sabato leyendo el informe, no se me olvida. Es difícil aceptar que los humanos seamos capaces de cometer tantas infamias, pero es así, no son patrimonio de ninguna época ni de ningún país sino que nos tienen que hacer pensar sobre la naturaleza humana, y no es muy halagüeño lo que vemos como colectivo -siguen y seguirán las guerras y la infamia, aunque yo desde luego no creo que haya que tener una actitud pasiva ante los hechos-.

También me recordó que los españoles hemos tenido recientemente otro nunca más en versión gallego, el nunca máis, el movimiento solidario de unos ciudadanos para recordar la enorme tragedia ecológica producida en las costas gallegas -pero no sólo en ellas- por el hundimiento del Prestige. Esa tragedia que debe ser recordada con la esperanza de que no se vuelvan a repetir las condiciones que se dieron en la catástrofe, tanto las del propio buque como de la gestión que se hizo por parte de las autoridades que participaron -nunca mejor dicho- en la tragedia.

Así que tenemos dos tipos de nunca más. En el poema Poe presenta a un hombre que se duele por la pérdida de su amada Leonor, y que intenta buscar noticias suyas a través de lo que él cree que es un espíritu o demonio que se le presenta en la forma de un cuervo que ante sus preguntas va diciendo una y otra vez, nunca más. Hasta que el hombre se da cuenta de lo irremediable de la pérdida. No va a volver a ver a Leonor nunca más. No hay solución ni vuelta atrás. La pérdida es irremediable e irrevocable, más vale que su espíritu se enfrente a ello y lo acepte.

Y por otra parte está el nunca más de los casos como los del informe Sábato o del Prestige. Son un grito de rabia pero también de determinación de que tragedias humanas o ecológicas no vuelvan a repetirse. Son la expresión de un deseo de que no se olviden los hechos para que tomemos conciencia de que no podemos permitir que sucedan de nuevo.Y he puesto solo dos ejemplos pero podría haber escrito muchos más de parecidas características. Cada uno puede recordar los que más le hayan impactado.

Lo irremediable de la muerte frente a lo remediable de la actuación humana. El cuervo nos dirá nunca más para que nos hagamos a la idea de que la muerte no tiene remedio, y nosotros tenemos que aprender a decirnos nunca más para no repetir los errores que cometemos en nuestra vida. Nevermore.

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2 comentarios

  1. Arias

    Contigo siempre se aprende algo nuevo, pues no conocía el caso del informe Sábato (debe ser por eso de que no me gusta la política).
    Muy interesante y curiosa tu comparación de los distintos “nunca más”. La frase es muy acertada antes ciertas situaciones, como la del Prestige y su famoso chapapote.

    abril 23, 2008 en 4:14 pm

  2. salvaguirado

    He puesto un enlace en el artículo hacia una página del gobierno argentino hablando del informe Sábato. Por cierto, aunque el nombre del escritor Ernesto Sabato se escribe sin tilde, se lee Sábato ya que es un apellido de origen italiano. Por eso utilizo las dos grafías según se trate del escritor o del nombre del informe, porque si no seguro que lo terminaríamos pronunciando mal.

    abril 23, 2008 en 4:37 pm

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