Reflexiones cruzadas

No me preguntéis por qué se me ocurre hablar de esto ahora; una serie de reflexiones cruzadas motivadas por lo que leo, escribo, pienso, pregunto y no sé qué más cosas hacen que vuelva al tema de la mente.

Todo viene por una pregunta sobrevenida sobre por qué los griegos de la antigüedad sabían tanto de la naturaleza humana. Nuestra cultura y nuestra civilización están impregnadas de las ideas de aquellos griegos que filosofaron y escribieron como nunca después se ha visto nada igual.

Cuando hablo a mis alumnos de las capacidades del cerebro y abordamos el tema de las funciones cerebrales llamadas superiores, el lenguaje, el pensamiento abstracto…, les digo una perogrullada que tiene su pequeña trampa. Podemos hacer esas funciones porque nuestro cerebro tiene una estructura que las permite. O sea, que lo hacemos porque lo podemos hacer (ésta, obviamente, es la perogrullada). Pero si la estructura de nuestro cerebro nos lo permite y esa estructura es propia del cerebro humano, tendríamos que pensar que todos los humanos poseeríamos teóricamente las mismas capacidades intelectuales. Con pequeñas variaciones, y respetando las excepcionalidades, el cerebro de nuestra especie permite hacer todo lo que hacemos.

Por eso no es de extrañar que los hombres antiguos de los que tenemos noticias históricas tuvieran esas cualidades mentales tan magníficas. Como norma general, no somos más inteligentes que los antiguos griegos, ellos eran tan inteligentes como nosotros. Tendemos a confundir desarrollo tecnológico o científico con inteligencia, y no es así. Nuestro mundo puede estar mucho más desarrollado tecnológicamente y los logros científicos se han ido acumulando a través de los tiempos, pero nuestro cerebro sigue siendo el mismo. No tiene más capacidades, su estructura básica es la misma.

Y esto tiene que venir siendo así desde que somos especie Homo sapiens. Esto es más difícil de digerir, pero las capacidades mentales de un hombre de los que habitaban las cuevas de Altamira no tenían por qué ser inferiores a las nuestras. Lo mismo que no lo son las de cualquier humano de alguna tribu perdida de la selva. ¿O es que creemos que nuestro cerebro es “superior” al de esos indígenas? (me temo que para alguna gente esto sea así, pero allá ellos).

Qué es lo que hace entonces que en un grupo de humanos se desarrollen unas condiciones en las que aflore el pensamiento más elevado, y los griegos aquellos “inventaran” la filosofía o la tragedia o la comedia o la mitología olímpica… Me parece que la respuesta hay que buscarla en otra de las capacidades cerebrales que tenemos muy desarrollada: el aprendizaje, y junto al aprendizaje, la memoria declarativa (esa memoria que tenemos los humanos y que nos permite “declarar” lo que hemos aprendido).

O lo que es lo mismo. La escuela. En el amplio sentido. La educación. Eso es lo que permite desarrollar al máximo nuestras capacidades intelectuales. Ellos, los griegos antiguos, la tenían. Nosotros no estoy muy seguro de que vayamos por el buen camino…

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9 comentarios

  1. Arias

    No somos más inteligentes que indígenas del Amazonas, pero sí que sabemos más que ellos. No sé si un humano con conocimientos ciéntificos y tecnológicos querría vivir en la ignorancia de los otros, pero seguro que los otros no querrían vivir en la sociedad que parece que ya no tiene nada por descubrir, que ya lo sabe todo.
    Y yo me pregunto…¿por qué no se supo en la antigua Grecia lo que sabemos hoy si los cerebros de los antiguos griegos tenía el mismo potencial que el nuestro de hoy día?
    ¿Impedimentos religiosos?
    Yo creo que se conocía más de lo que creemos y que en cierta época se tuvieron unos conocimientos muy avanzados que después se perdieron. ¿Cómo se explica que un egipcio de la 4ª dinastía supiera construir la última de las maravillas antiguas, que hoy día se mantiene en pie desafiando al tiempo, y que en dinastías posteriores no se supieran levantar dos losas de granito rojo a dos palmos del suelo?
    Es como si hoy día supieramos levantar torres gemelas y mañana no supiramos ni construir una cabaña. Curioso……

    junio 8, 2008 en 3:53 pm

  2. Estoy de acuerdo en gran parte de lo que dices. Como esto son reflexiones se puede puntualizar. Cuando dices que sabemos más que los indígenas del Amazonas, ¿te refieres como grupo cultural o a nivel individual? Porque no es lo mismo. A nivel individual no todos los del mismo grupo sabemos lo mismo.
    Y además, el saber que tenemos nosotros y ellos es distinto, por ejemplo yo no sabría sobrevivir en la selva 🙂
    Por otra parte, una cosa es la capacidad de saber -de comprender nuestro entorno y a nosotros mismos-, y otra es el saber en sí. Este saber se puede acumular, recopilar, manipular, salvaguardar, destruir,… Y sí, la religión o cualquier otro poder económico o mediático puede condicionar lo que sabemos.

    junio 8, 2008 en 4:42 pm

  3. Ana

    Hhmmm conclusión:

    1- La educación actual apesta. Cada vez sabemos menos de todo. Lo que me hace reafirmar mi tesis: Seamos todos peripatéticos, paseemos por los jardines con nuestra reflexiones, igual sacamos algo en claro.

    2- La estructura del cerebro será la misma, pero a veces tengo la impresión de que se usa poco. No sé qué ha sustituido a este órgano, el corazón seguro que no.

    3- Los hombres de Altamira pintan mucho mejor que yo…

    junio 8, 2008 en 6:20 pm

  4. Hago mías punto por punto tus conclusiones, Ana. Me parecen muy acertadas.
    Y ahora me pongo un poco menos pomposo que en el artículo y te propongo que paseemos reflexionando, que usemos más el cerebro, y que pintemos bisontes…

    junio 8, 2008 en 6:30 pm

  5. Arias

    Me refería a que los indígenas saben menos que nosotros en general. Está claro que no sabrían vivir en ciudades ni nosotros sabríamos vivir en la selva…todo sería intentarlo.
    Y no creo que usemos el cerebro solo un 10% de su capacidad como he escuchado alguna vez, creo que se usa al 100% y no siempre con fines buenos (hablo de nuevo en general).

    junio 8, 2008 en 10:43 pm

  6. Estás en lo cierto, es completamente erróneo pensar que usamos sólo un tanto por ciento de la capacidad del cerebro. Esa afirmación, no científica, se puso de moda y hoy día es un lugar común, pero no es verdad.

    junio 9, 2008 en 10:26 am

  7. Hola,
    La verdad es que yo no creo que estamos tan mal. Sé que la educación de hoy en día no es lo que actualmente desearía mucha gente pero tampoco creo que apeste ni que vayamos a peor. Sí que los griegos eran unos grandes pensadores y que poseían magníficos conocimientos pero ¿qué griegos eran esos? Los que podían permitirse pensar sin preocuparse de nada más… hay que recordar que antiguamente no existía ni mucho menos la igualdad de oportunidades y que incluso estaba permitido tener esclavos…

    junio 10, 2008 en 4:54 pm

  8. Es verdad Sandra, no estamos tan mal. El término apesta creo que lo utilizó Ana en un sentido muy general, y ligeramente irónico.
    Y los griegos tenían una estructura de clases sociales que no aceptaríamos en nuestra civilización occidental hoy día. Sin embargo, con lo de los esclavos, no estoy muy seguro de que ahora no los tengamos, los tenemos pero de otro modo, no están aquí, están trabajando por sueldos míseros para muchas multinacionales de las que somos todos a la larga clientes.

    junio 10, 2008 en 5:07 pm

  9. nancy

    a mi me aburre eso kisiera qke hablaran de marihuana

    agosto 27, 2013 en 8:12 pm

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