Eolo se pasó por el infierno

Pues sí, podía haberse pasado por la Antártida pero no, Eolo tenía que darse un paseo por el infierno y mandar sus vientos con todo el calor que sobraba allí -que debe ser mucho-. No sé en otros lugares, pero aquí en Málaga hace un calor “pa morirse uno, vamo, que no se pue’ aguantá“.

Nosotros llamamos terral a este viento muy, muy cálido. Viene del norte y es un viento seco que hace que se alcancen las máximas temperaturas del año. Suele durar varios días (los viejos decían que bien duraba uno, tres o si no, siete: yo no creo que haya quien aguante siete días de terral, seguro que eran exageraciones de viejo), y en esos días es mejor no salir casi a la calle, tener las ventanas cerradas y las persianas bajadas. Aparte del aire acondicionado, no hay más remedios.

Otros vientos aquí son más placenteros, el levante o el poniente en esta época del año son más llevaderos, pueden ser molestos por la persistencia pero se dejan vivir (no es el levante que sopla en la zona de Tarifa en Cádiz, ése sí que es para volverse loco). Pero cuando sopla el terral no hay escapatoria. Para compensar, cuando hay terral el agua del mar se pone fría como nunca, así que el contraste entre estar a más de cuarenta grados en la arena de la playa a meterse de pronto en el agua fría del mar es de aúpa.

Ciertamente da pena ver a los que no son de aquí ponerse al sol sin darse cuenta de que se van a quemar en media hora, el terral no perdona. Eolo, anda, sé bueno y manda otros vientos, qué te cuesta…

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5 comentarios

  1. ¡¡Eolo malo!! Me imagino el sofoco, yo no soporto el calor que impide siquiera respirar. Menos mal que los aires acondicionados existen. A ver si amaina, en La Rioja sufriréis menos, seguro.

    Un abrazo,

    Iraide

    agosto 2, 2008 en 11:35 am

  2. De nuevo acertaron los viejos del lugar. Esta vez el terral sólo duró un día. A veces Eolo no es mal tipo, aunque no suele dar segundas oportunidades (que se lo digan a Odiseo…).
    Y estoy deseando llegar a La Rioja para probar el ídem in situ. Mientras, me autodedicaré un Ribera 😀 .
    Besos Iraide.

    agosto 2, 2008 en 12:21 pm

  3. Arias

    No había yo sufrido esto en mi vida…o no lo recuerdo. En el poco tiempo que llevo viviendo en la capital me han entrado ganas cien mil veces de irme al polo sur…Este terral no me había golpeado la cara allá donde yo vivía, donde en verano dormía con el edredón, sin exagerar.

    agosto 4, 2008 en 8:58 pm

  4. En las afueras de Santiago tenemos el Raco, un viento cálido que habitualmente sale de noche y es muy bueno para secar la ropa (al menos la que sujetamos firme en los tendederos).

    Saludos

    agosto 5, 2008 en 4:29 am

  5. Elisa, es que el terral del otro día fue de los más fuertes que recuerdo, no había dónde meterse…
    Qué bien dormir tapadito en verano 😀
    Besos.
    Jorge por lo menos allí sale de noche. Aquí el terral no sirve ni para secar bien la ropa ya que la deja acartonada. Pero vosotros ahora estáis en invierno y no debe haber muchos vientos cálidos, ¿o el Raco sale en cualquier época del año?
    Un saludo cordial.

    agosto 5, 2008 en 7:02 am

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