Reencuentro

Ja sóc aquí, dijo Tarradellas cuando regresó de su largo exilio (la frase exacta fue “Ciudadanos de Cataluña, ya estoy aquí), y lo mismo podría decir yo: Ya estoy aquí, he vuelto. Claro que no de un exilio de casi cuarenta años, apenas he estado una semana alejado del blog y porque me he ido de viaje. Los que hubieran seguido más o menos las cosas que iba escribiendo podían saber que iba a estar de viaje pero no quise contar más claramente que iba a estar fuera de casa por no dar demasiadas pistas, no fuera a ser que a la vuelta me encontrara con que alguien, sabedor de que no estábamos, me hubiera dejado entre otras cosas sin ordenador. Y los sospechosos habituales hubiérais tenido que ser vosotros que sabíais que yo no estaba… 😀 .

Pero ja sóc aquí, así que otra vez será. No sé si está bien trivializar la famosa frase de Tarradellas. Yo no tengo especial predilección por este político, me une a él el ser republicano pero lo de nacionalista ya no lo veo (fue uno de los fundadores de Ezquerra Republicana de Catalunya); así que lo respeto -sin duda su llegada fue uno de los momentos claves de la transición– pero no me identifico con sus ideales políticos.

Para retomar la costumbre de escribir en el blog en lugar del ya estoy aquí podía haber dicho decíamos ayer… que queda como más universitario, más apropiado, pues, a mi condición de profesor. Pero la frasecita tiene sus problemas. Mucha gente se la atribuye a Miguel de Unamuno cuando regresó a sus clases en la universidad de Salamanca después de un “descanso” forzado, pero Unamuno no hizo más que recordar las palabras que en esa misma universidad había dicho Fray Luis de León tras pasar cuatro años en las cárceles de la Inquisición (entre las personas que lo denunciaron a la Inquisición, entre otras cosas por traducir a la lengua vulgar, la vulgata, el Cantar de los Cantares, estaba el catedrático de griego León de Castro; ay, después se extrañan de que no nos guste mucho el griego…; esos catedráticos 😛 , aunque Unamuno también era catedrático de griego, no todos eran malos). Y ni tan siquiera es seguro que Fray Luis de León dijera la famosa frase ya que cuando volvió a las aulas empezó a dar clases de una asignatura diferente por lo que en principio no tendría mucho sentido el decíamos ayer. Total que tampoco me venía muy bien la frase (de todas formas, por si alguien tenía dudas todavía, me quedo con Unamuno antes que con Luis de León, aunque reconozco y respeto la importancia de la obra del agustino).

Mejor lo dejamos en un reencuentro con el blog y con los amigos y visitantes. He vuelto, y no sé si os contaré cómo me lo he pasado…

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2 comentarios

  1. miszapatoscojos

    Grande, Unamuno. Yo estudié en un colegio de monjas y cuando llegamos al existencialismo la profesora decidió olvidarse de Camus y Sartre y nos metió por las orejas a Unamuno.. Un tipo simpático, desde luego. Era el abuelo entrañable. No podría asegurarte el origen de la frase, pero recuerdo otra:

    “Siente el pensamiento, piensa el sentimiento”. No tiene nada que ver, pero es bonita

    😉

    agosto 19, 2008 en 9:36 pm

  2. La frase que citas no la conocía, no sólo es bonita es que además es profunda. La recordaré.
    Y lo que más me impresiona de Unamuno es la fuerza mental que demostró en todo el enfrentamiento famoso con Millán Astray en el que le espetó ese “Venceréis pero no convenceréis”, y le dijo que como él (Millán Astray) era un inválido, un mutilado de guerra, quería hacer de España un país de inválidos… Se jugó la vida en ese enfrentamiento dialéctico.

    agosto 20, 2008 en 7:29 am

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