Carpe diem

¡Qué puedo decir! Estoy conmocionado por el accidente aéreo en el que han muerto tantas personas en el aeropuerto de Barajas. Llevo toda la tarde escuchando las noticias y el número de víctimas mortales no ha parado de subir, dentro de unas horas se conocerá el número total de víctimas y se conocerán también algunas de las historias personales de los ocupantes del avión o de sus familiares.

No me gusta demasiado el espectáculo del dolor que hacen las televisiones. No me hace falta ver con mis propios ojos cómo los familiares están angustiados por no tener información o desolados cuando les dan malas noticias para que me sienta conmovido por esa tragedia humana. Es difícil saber cuáles son los factores que hacen que algo nos toque especialmente la fibra sensible que todos tenemos, si es el número de víctimas, la cercanía del accidente, el ponerse en el lugar de los pasajeros…, no sé, estoy seguro de que si el accidente hubiera pasado en un país lejano no estaría tan afectado.

Es triste comprobar una vez más que la vida es tan frágil, que ahora estás vivo y unos segundos más tarde ya no. Que no somos dueños de nuestro destino. No hay consuelo para las personas que han perdido a alguien en ese accidente. Poco podemos hacer ante una catástrofe de esta clase. Sentir simpatía por ellos y poco más. Sentirnos tristes.

Y con respecto a nosotros, recordarnos esta frase en latín: Carpe diem. La usó Horacio en un poema hace más de dos mil años (aunque nosotros la conocemos más porque salía mucho en una película, El club de los poetas muertos); la podemos traducir por Aprovecha el día presente, haz lo que creas que debas hacer, quiere a los que te quieren, ten esperanza en el mañana pero empieza a construirlo hoy, porque no te puedes fiar del mañana…

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5 comentarios

  1. memuete

    Ayer mismo y a la misma hora del accidente volaba yo con otro destino en nuestra peninsula. Al llegar a casa se me pusieron los pelos como escarpias cuando encendí la t.v. Lo unico que se me pasó por la cabeza es que podria haber sucedido en mi vuelo, porque no. Asi que hay que vivir el día , trato de decirmelo a diario. Y cada vez que me quejo de algo trato de acordarme de todas aquellas personas que por un motivo u otro ya no estan aquí, y pienso en la suerte que tengo.Carpe diem¡¡¡ Bonita frase y peliculón el club de los poetas muertos. Puedo haberla visto perfectamente 15 veces y no deja de sorprenderme.

    agosto 21, 2008 en 11:09 pm

  2. Me imagino el mal rato que tuviste que pasar al enterarte. Menos mal que te enteraste después del vuelo y no antes porque hubiera sido todavía peor.
    Los que me conocen saben que, sin que se pueda decir que tengo miedo a volar, no suelo encontrarme a gusto en los aviones. Vuelo a menudo pero sin pasármelo bien…
    Haces bien en decirte que hay que vivir el día, yo iría más lejos, hay que aprovecharlo porque muchos días pasan y ni nos damos cuenta.
    Que tengas un buen día.

    agosto 22, 2008 en 8:38 am

  3. Ana

    Pues sí, creo que todos tenemos una náusea en el estómago pensando en toda esa gente que se ha quedado sin vida de un plumazo. La verdad, y aunque parezca un poco bárbaro, a mi me apena más toda su familia. El que se ha matado… pues es una putada, pero el que se queda ahora machacado es el hijo, el padre, el abuelo, el nieto, el amigo del que iba en ese avión. Es una lástima.

    Yo también lo pienso, si la noticia hubiese sido en méxico no hubiese sentido ni la mitad. Hubiese dicho: jodó… y en un par de horas se me hubiese olvidado. La verdad es que lo que hacen los medios (no sólo la tele) ante estas noticias es bastante bárbaro. No hace falta enseñar imágenes, ni decir cómo queda un cuerpo cuando hay un accidente de tráfico. Todos nos hacemos una idea.

    El carpe diem siempre aparece cuando nos das un palo, pero se nos olvida bien pronto. Tontos que somos.

    agosto 22, 2008 en 2:48 pm

  4. Sí Ana, coincido contigo en lo de las familias, es algo con lo que vivirán para siempre porque una cosa así no se supera fácilmente, quizás nunca.
    Y también sé que se nos olvida demasiado pronto vivir bien la vida. Digo bien en un sentido completo no sólo el de disfrutar del día a día.
    Y es que reflexionamos sobre nuestra vida a ratitos y generalmente esos momentitos de reflexión vienen después de algún palo que nos da la vida. Este es uno de ellos: ver la desgracia de cerca y pensar que nos podía haber pasado a nosotros. Así que insisto: carpe diem.

    agosto 22, 2008 en 3:37 pm

  5. Cordiales saludos: Mi nombre es Carlos González. He sido profesor de matemáticas y física en la enseñanza secundaria durante 24 cursos. Finalmente, al verme limitado en mi deseo de practicar una enseñanza basada en los nuevos paradigmas, decidí dejar el camino de la enseñanza oficial e iniciar uno nuevo, alternativo al sistema imperante.
    Durante años, he podido comprobar como mis alumnos adolescentes enterraban sus sueños hasta hacerlos invisibles. Su entorno les enseñaba que la “seguridad” era lo primero: estábamos creando víctimas. La rabia que sentía ante tal panorama la he trasmutado en creatividad, escribiendo un libro que narra cómo empoderar a los adolescentes:
    “Un maestro decide crear un ambiente mágico en su clase para empoderar a sus alumnos. Les ayuda a descubrir los enormes potenciales que habitan en su interior. Les revela un mundo más allá de la mente programada y de las creencias. Para llevar a cabo su proyecto el profesor emplea curiosos trucos…
    Los alumnos van resolviendo los enigmas, que el maestro propone de una forma singular. La clase es una creación de todos. El aprender se transforma en una aventura.
    Poco a poco, cada alumno se convierte en su propio maestro, en una fuente de conocimiento para él y sus compañeros. La vida se torna mágica: pueden vivirla desde su corazón, sin que las creencias les limiten “
    Se plantea un modelo de enseñanza que se basa en descubrir la fuerza interior.
    Hoy puede ser ciencia ficción…tal vez una semilla, pero si la nutrimos puede generar una forma totalmente nueva de enseñar, en la que el ser humano deja de sentirse víctima, para sentirse el creador de su propia vida.
    Creo que su sensibilidad va en la misma dirección que la mía. Por eso, me atrevo a enviale* mi libro en versión digital. He decidido regalarlo persona a persona o institución a institución. Necesita volar…hacia lugares en los que pueda ser bien acogido. Si lo lee le agradecería cualquier comentario. Todos los amantes de la lectura sabemos que bastan cinco minutos con un libro para saber si es de nuestro interés, sólo le pido ese tiempo. Siéntase libre de enviarlo a las personas o asociaciones a las que este libro pueda ayudar. Gracias por su presencia. Le deseo felices creaciones…
    Carlos González
    P.D Mi blog es: http://www.ladanzadelavida12.blogspot.com
    * El libro se puede descargar en mi blog

    noviembre 2, 2009 en 9:56 pm

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